lunes, 19 de enero de 2009

LA EDUCACIÓN FÍSICA Y YO. MI FUTURO COMO DOCENTE


Finalmente, para terminar mis comentarios en este blog, hablaré de lo que en un futuro me gustaría hacer como docente de Educación Física.

En primer lugar, mi figura como profesora docente de Educación Física espero que sea de la siguiente manera, y que los demás (alumnos, padres, profesores, etc.) así me vean:

Ser una profesora motivada por la educación, por mis alumnos y mis compañeros profesores.

Gozar de autonomía para la realización de proyectos educativos curriculares e innovadores. Lo cual no será fácil ya que sabemos los problemas y obstáculos que tenemos en nuestro camino para conseguirlo. Pero con esfuerzo e ilusión creo que todo se puede conseguir.

Me implicaré al máximo en mis clases, sobre todo dando gran importancia a las relaciones interpersonales con mis alumnos. Si estas relaciones no existen, el proceso enseñanza-aprendizaje no puede funcionar exitosamente.

Creo, que es importante la colaboración y cooperación en grupo, con profesores de distintas materias para integrar puntos de vista diferenciados e ideas que nos pueden ayudar en nuestro proceso. De esta manera, integraremos un apendizaje más globalizado y completo, tratando con importancia la transversalidad y la interdisciplinariedad.

No haré uso del libro de texto ya que en mi opinión, es un material tradicional que en la Educación Física poco tiene que hacer. Transmitiré mis conocimientos de forma innovadora y mediante una metodología de descubrimiento guiado, haciendo protagonista e investigador al propio alumno.

Seré innovadora en el sentido de buscar los materiales curriculares más apropiados y alternativos, que llamen la atención de mis alumnos y les provoquen ilusión por el aprendizaje. Por ello, el establecimiento de las relaciones profesor-alumno, que hacen que el conocimiento entre las personas sea mayor.

Como, desgraciadamente, por experiencia propia, se lo que es un mal profesor de Educación Física, nunca querría ser así. Espero por ello, no caer en la rutina de mis sesiones, realizando siempre las mismas actividades, y desmotivando y aburriendo a mis alumnos. Esto lo conseguiré con mi esfuerzo y mis ganas de seguir aprendiendo sobre una buena y completa educación.

Relacionaré mis sesiones y mis trabajos con la realidad cambiante que nos rodea y que vivimos, los entornos en plural.

Concienciaré, mediante el hábito y las prácticas a los alumnos sobre los beneficios que obtendrán mediante la educación física, haciéndoles mejores personas, inculcándoles valores perdidos o escondidos en su interior.

domingo, 11 de enero de 2009

DIA 7/1/09

En la clase de hoy, el profesor ha empezado a hablar sobre el tema del libro de lectura. Nos ha dicho que para el lunes de la semana siguiente sería el comentario sobre el mismo. Yo, personalmente, he ido plasmando las ideas que me han parecido principales, capítulo a capítulo, en el blog. Luego, en casa lo repasaré y sacaré lo que me parezca de mayor importancia para luego poder comentarlas en la clase.

Luego, ha seguido con los formatos de presentación de las unidades didácticas. Se pueden hacer fotos de los materiales curriculares para plasmarlos en nuestra UD. Nosotras hemos pensado en realizar las sesiones en fichas diferenciadas poniendo también las imágenes de los materiales que vamos a utilizar.

Para la entrega de la UD, se procederá de la siguiente manera. La primera parte, será en formato teórico con las explicaciones y desarrollo del guión de la UD. La segunda, serán las sesiones, separadas de una en una para una fácil utilización de ellas.

Es importante que haya gran variedad de materiales curriculares para la UD. Ya sean para el alumno (material de clase, para casa, etc.), para el profesorado (material de uso personal) y para la familia (fichas, material informativo, justificantes…). Y gran variedad también del uso para la teoría, práctica, evaluación etc. Todo esto, el profesor lo valorará como criterio importante para la evaluación de nuestras UD.

Las fichas de las sesiones deberán de plasmar las actividades a desarrollar y los materiales necesarios para poder realizarlas. Lo que le interesa al profesor es que hayan buenas actividades con buena utilización de materiales. O bien, la modificación de materiales nuevos.

Tendrá que existir un apartado final con una valoración del proceso y resultado final de la UD. Lo que hemos aprendido, los problemas que nos han ido surgiendo, etc. A su vez, una valoración de los materiales y su uso. Hablar de la aplicación práctica de la teoría dada en el cuatrimestre.

La presentación de las fichas por sesiones deberá ir en plásticos, junto con las imágenes de los materiales imprimidas de cada sesión.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

CAPITULO VIII: EL PROFESORADO INNOVADOR

VOCACIÓN, PASIÓN Y COMPROMISO.

Se trata de articular la profesionalidad con un compromiso ético y social; de intentar conocer mejor al alumnado y los procesos de enseñanza-aprendizaje. Por eso, el profesorado ha de tener un pie en la escuela y otro en la sociedad.

La vocación es un compromiso con la pasión por las diversas dimensiones del conocimiento y por la curiosidad permanente hacia cuanto acontece en el aula, el centro y la comunidad.
Las funciones del profesorado innovador, se recogen en el siguiente cuadro.









El alumnado aprende más del comportamiento docente que de su conocimiento. Nadie olvida a un buen maestro o profesora, y no lo olvida por lo que enseñaba sino por cómo era. De ahí la importancia de la relación pedagógica afectiva, de la implicación emotiva en el acto de enseñar.


FORMACIÓN PERMANENTE.


La formación continua se realiza en dos planos complementarios: de manera individual, con la continua adquisición de conocimientos; y colectivamente, intercambiando ideas y experiencias. En ambos casos, la clave está en la intensidad de la reflexión, sobre la teoría y sobre la práctica.


1. Formación personal y lectura crítica. La formación personal (cultural y profesional) precisa de tiempos intensos de autoformación. Hay textos básicos pedagógicos que todo docente debería leer y discutir en el transcurso de su formación inicial y en el ejercicio. La lectura colectiva es una constante fuente de ideas y sugerencias para abordar cualquier cuestión relacionada con el proyecto educativo de centro o con el proceso de enseñanza y aprendizaje.


2. Formación colaborativa o cooperativa. La cultura colaborativa empieza en el centro fortaleciendo el proyecto educativo y las innovaciones generales mediante la participación democrática y prosigue fuera del centro con encuentros para intercambiar experiencias y discusiones, e ir avanzando en el modelo de escuela deseada.


3. Reflexión. La experiencia no es suficiente. Hay que someterla a la autocrítica, al análisis, a la interrogación y a la reflexión que proporciona una comprensión más profunda de nuestra práctica pedagógica. Porque la reflexión es también experiencia.



DECÁLOGO UTÓPICO PARA PROFESORADO INNOVADOR Y ADMINISTRACIONES RENOVADAS.


Hablamos ahora de los requisitos y condiciones idóneas para que el profesorado pueda desarrollar de forma efectiva, real y permanente la innovación educativa.


1. Reconocimiento social y autoestima profesional. La sociedad debe reconocer el valor de la educación y la necesidad de dignificar la profesión docente. Este reconocimiento afecta a la Administración a quien le falta una mayor sensibilidad para hacer efectivas promesas y medidas necesarias para mejorar. Al profesorado le falta a su vez, autoestima y orgullo y le sobran complejos de inferioridad que no conducen a nada.


2. Formación inicial del profesorado. Prolongación de los estudios de Magisterio y conversión de la diplomatura en licenciatura, para potenciar la formación cultural básica y de carácter profesional a partir de la reflexión sobre la práctica.


3. Cuerpo único de enseñantes. Se precisa la misma ciencia, conocimiento y dedicación para la educación infantil que para la enseñanza superior.


4. Formación permanente.


5. Autonomía para decidir algunas cosas importantes. Para que el profesorado pueda escuchar muchas opiniones y críticas sobre su labor, pero sin necesidad de que nadie le diga lo que debe hacer o dejar de hacer.


6. El profesor o la profesora no están solos en el aula. Obtendrán la ayuda de estudiantes de prácticas, profesores interinos, psicólogos, asistentes sociales y hasta de la Inspección.


7. El tiempo. Hay que ganar tiempo para la reflexión y el aprendizaje permanente; para la preparación y planificación; para la coordinación, la gestión…


8. Períodos sabáticos para dedicarse al estudio, la lectura, la escritura, la reflexión sobre su práctica docente; y reducciones de jornadas, a partir de los 50-55 años que darían acceso a docentes jóvenes y permitirían a los más experimentados dedicarse a otras tareas complementarias y de apoyo al centro.


9. Estímulos, promoción y control. Incentivos para la innovación y la calidad educativas. El reconocimiento debe traducirse en recompensas y estímulos que faciliten una promoción profesional.


10. Participación del profesorado. Su voz debe ser escuchada en foros de opinión, discusión y decisión pública; y en las instancias superiores de gestión y gobierno.

lunes, 29 de diciembre de 2008

CAPITULO VII: ESCUELA Y ENTORNO. O CUANDO LA CIUDAD TAMBIÉN EDUCA

El desafío es lograr la transferencia y el uso de la cultura escolar en la vida cotidiana, y, al mismo tiempo, la incorporación de la experiencia vivencial y cultural del entorno a la escuela.

La escuela, en la medida en que ignora y vuelve la espalda a la era de la información (mensajes, imágenes, estímulos externos-televisión como más claro ejemplo), está hurtando oportunidades formativas al alumnado, al privarle de una serie de recursos que le ayudarán a adquirir un conocimiento más sólido e integrado y a comprender mejor la realidad. La televisión, por ejemplo, ofrece un doble rostro: el de la desinformación y la manipulación; y el rostro de la información que nos vincula con el resto del mundo y nos introduce a la ciencia y la cultura, a un humor saludable y entretenimiento, etc. Además es la actividad de ocio que más acompaña a los sectores más desfavorecidos al no tener éstos acceso a otras ofertas culturales reservadas alas clases medias.

Por ello hay que desarrollar propuestas y programas en torno a la lectura crítica de los medios de comunicación: que enseñen a descifrar códigos y mensajes; leer la imagen; seleccionar informaciones y programas culturalmente relevantes…

Desde la escuela hay que enseñar a leer críticamente la pluralidad de informaciones y mensajes de este entorno a la vez próximo y lejano.


LA CULTURA EN EL TERROTORIO

Se dice que el contexto educa más que el texto, sobre todo cuando se parte de contextos significativos.

El territorio se convierte en un libro abierto que nos permite penetrar en el mundo real en el que vivimos los seres humanos.

Un territorio que puede leerse sensorial y cognitivamente, desde las inteligencias múltiples, y que activa las diversas dimensiones de la educación integral. Un espacio de espacios abiertos al aprendizaje y a la socialización infantil.

Hay que hablar de entornos en plural, que facilitan o dificultan en diverso grado el desarrollo de las potencialidades educativas. Construir ciudades y entornos más habitables, con lugares para el encuentro y el intercambio, con ofertas lúdicas y formativas para mejorar la calidad de vida de personas y da paso a la democratización e innovación de la escuela.


LA CUIDAD EDUCADORA.

Su objetivo básico es que la ciudad o comunidad desarrolle al máximo su potencial educativo y lo ponga al servicio de toda la ciudadanía, con ofertas especialmente destinadas a la infancia y a la juventud.

Este proyecto comunitario comporta un compromiso firme con la educación por parte de los diversos agentes sociales y culturales. Porque en el territorio, de algún modo, todas las personas enseñan y aprenden. Cualquier persona que tenga que contar algo al alumnado y que pueda responder a sus preguntas que, con frecuencia, no puede responder el profesorado.

El docente ha de ser consciente de que no es el único agente informativo ni formativo, pero debe serlo también de que le compete la función de coordinar y orientar el conjunto d aportaciones culturales emanadas de los diversos agentes y escenarios del territorio.


FUNCIONES SOCIOEDUCATIVAS DEL TERRITORIO.

1. Reestructuración del territorio. Creación de espacios que faciliten el intercambio entre las diversas generaciones: recursos e infraestructuras culturales, deportivas y lúdicas.

2. Lucha contra el fracaso y el absentismo escolar. Es clave la colaboración conjunta de la escuela con la familia, los servicios y educadores escolares y la policía municipal. Conseguir que ciertos chicos y chicas en situaciones de extrema marginación se escolaricen con normalidad es uno de los grandes retos y logros comunitarios.

3. Solidaridad ciudadana, cohesión social e inserción laboral. Desde la escuela y la comunidad hay que movilizar ideas y recursos para conseguir una formación básica y profesional sólida y adaptada a las necesidades específicas y cambiantes del entorno.

4. Elaboración del mapa educativo de la ciudad. Realización en primer lugar de un mapa educativo de carácter cualitativo; averiguar cuál es el uso real de los recursos educativos por parte de los diversos segmentos de la población; y, por último, analizar las alternativas y propuestas que pueden ponerse en práctica para cubrir los déficit más llamativos, generar nuevos recursos y espacios formativos y hacer un uso más intensivo y fructífero de los ya existentes.

5. Creación de estructuras de apoyo a la innovación educativa. Centros de recursos e investigación pedagógica; programas de conocimiento del entorno con sus pertinentes orientaciones metodológicas; equipos multidisciplinares del profesorado y de las personas de la comunidad implicadas en tareas educativas; servicios pedagógicos, deportivos, medioambientales…

6. Consejos educativos territoriales. Vehiculan problemas y demandas así como propuestas de todo tipo para convertir el territorio en un poderoso lugar formativo.

CAPITULO VI: UNA DEMOCRACIA FUERTE PARA FAVORECER LA INNOVACION

Una escuela democrática entiende la participación como la posibilidad de pensar, de la igualdad de condiciones, de generar diálogos y acuerdos, de respetar el derecho de las personas de intervenir en la toma de decisiones que afectan a su vida y de comprometerse en la acción; con ideas y proyectos propios.


El modelo de escuela democrático, además de atender a los intereses y necesidades del alumnado, trata de combatir las desigualdades sociales de origen y sus causas y de generar nuevas oportunidades educativas para toda la población.


El siguiente cuadro relata varias características de la escuela democrática.





La escuela pública actual, sin embargo, dista bastante del ideal democrático, debido a que es un reflejo de la sociedad, en la que existen diversos problemas, tensiones, contradicciones.

Todo ello hace que falte vida, contenido, poder y participación en el ámbito escolar, ya que no hay la suficiente participación popular que controle y dinamice los problemas.


En la escuela pública se percibe el déficit democrático de igual manera. Les falta empuje, contenido y vitalidad, que se logra a través de la legalidad pero también mediante la sensibilización y la toma de conciencia de los sectores afectados.


Hoy por hoy, la escuela es uno de los espacios públicos privilegiados para llevar a cabo el ideal democrático. Pero hay algunas razones por las que no se avanza más en la democracia escolar:


1. La falta de coherencia entre el discurso y la práctica. El profesorado acepta que hay que educar en valores democráticos, pero la puesta en práctica dista mucho de esta idea a la hora de concretarlos en el aula y en el proceso de enseñanza-aprendizaje.


2. La cesión al exterior de la autoridad democrática del centro. Afrontar democráticamente los conflictos en el interior no es tarea difícil, pero se derivan al exterior para que sea la Administración quien tome el mando y lo solucione. Esta cesión de responsabilidad supone desperdiciar oportunidades de resolución negociada del conflicto y de aprendizaje democrático.


3. El olvido del alumnado a pesar de ser el destinatario de la educación y de que los centros son instituciones de integración. Numerosos estudios confirman la ausencia de voz del alumnado en las aulas, su marginación y exclusión en cuanto a colaborar y participar, lo que provoca un claro distanciamiento entre el docente y el alumno.



ESPACIOS PARA EL DESARROLLO


Hablamos de espacios para la participación, la deliberación, la acción cooperativa, para desarrollar la autoestima, la afectividad, la autonomía y la responsabilidad.


1. La relación y comunicación en el aula. Se precisa de un entorno social cálido, que favorezca una mayor transparencia y fluidez en la comunicación.


2. La cooperación y el aprendizaje entre iguales. Fórmulas para llevarlo a cabo como la experiencia compartida; en la investigación y contraste de informaciones e ideas y en la elaboración de proyectos colectivos. Las culturas cooperativas favorecen la ayuda mutua y el aprendizaje entre iguales y transforman el conocimiento y aprendizaje individual en saberes y adquisiciones compartidas. Todo esto requiere un atento seguimiento y control para detectar las dificultades y para garantizar la participación de todos los miembros del grupo.


3. El debate, la opinión y el aprendizaje de la argumentación. El debate es un marco propicio para la libre expresión de ideas. Las pedagogías progresistas se preocupan por educar en la libertad y en la responsabilidad, un binomio indisociable; para armar al alumnado de razones y argumentaciones; y para enriquecer los procesos de habla y escucha. El debate ha de formar parte de la cotidianidad escolar y no como simple recurso excepcional que se utiliza cuando hay tensiones y divergencias.


4. La asamblea como referente de cohesión democrática. La asambleas se convierte en unos de los rituales escolares que más favorecen la comunicación y el clima de aula así como la identidad y cohesión del grupo. En muchos centros, la tutoría ocupa este espacio con cometidos más o menos similares.


5. La elaboración de un currículum democrático. Que trata de combinar el cumplimiento escrupuloso de unos requisitos mínimos en razón de su carácter público con el ejercicio de su autonomía pedagógica abierta a la diversidad y creatividad propias de la innovación educativa.


6. El equipo directivo como coordinador y dinamizador democrático. El liderazgo democrático de la dirección escolar debe centrarse en lograr un clima adecuado para la comunicación y participación democrática; elaboración, revisión y ampliación del proyecto educativo; desarrollo de las innovaciones educativas; y la relación y colaboración con las madres y padres y con la comunidad.


EL COMPROMISO DE LA COMUNIDAD.


La escuela pública no es del Estado, ni del profesorado, ni de los padres, sino de la comunidad. Y que ésta tiene el derecho de participar en la escuela y de intervenir en el control del servicio público de la enseñanza.

Es importante establecer la comunicación entre la escuela y la comunidad para involucrarla en los retos democráticos del cambio y la innovación a través de un amplio repertorio de actividades de formación y colaboración con la escuela.


En un proyecto innovador existen propuestas y experiencias con un cierto grado de organización y coherencia, como se explica en los siguientes puntos:


1. Los círculos de cultura y los Consejos escolares. Inicialmente formados por los padres de los alumnos, se extienden luego a toda la ciudadanía. Impulsados por P. Freire. El diálogo y el debate sustituyen a las clases magistrales.


2. Las Comunidades de aprendizaje. Tienen como objetivo el logro de una educación integradora, permanente y altamente participativa, con la colaboración de los padres, madres y otras personas de la comunidad para establecer prioridades e iniciativas que interrelacionen lo que ocurre en el aula, el entorno y en el hogar. Realizan actividades fuera de la escuela con la participación del vecindario.


3. El presupuesto participativo. Proyecto para que la ciudadanía discuta y haga propuestas sobre la distribución del dinero público destinado a la enseñanza, dependiendo de las necesidades y prioridades.


4. La cuidad educadora. Punto que se desarrollará en el siguiente capítulo.

domingo, 28 de diciembre de 2008

CAPITULO V: PROYECTO EDUCATIVO, AUTONOMÍA PEDAGÓGICA Y ORGANIZACIÓN ESCOLAR

1. Sentido, carácter y requisitos mínimos de un proyecto educativo
PROYECTO EDUCATIVO: sentido carácter y requisitos mínimos (sobre todo para la escuela pública)

Un proyecto educativo innovador expresa finalidades y esperanzas en el futuro; objetivos globales y relativos a la personalidad del alumnado, su desarrollo social y sus aprendizajes; concepciones sobre la convivencia y la manera de afrontar los conflictos…

Un proyecto innovador para la escuela pública ha de ser inclusivo e integrador de todo tipo de alumnado, sea cual sea su “nivel”, necesidades y expectativas educativas.

El proyecto requiere tiempo, reflexión, y consensos obtenidos a partir de coincidencias y divergencias. Ahí está la clave: como enriquecerse a partir del contraste y del diálogo y no del enfrentamiento; y cómo ser capaces de subrayar lo que une por encima de lo que separa.
2. Autonomía como elemento de diversidad positiva e innovación

Hay 3 tipos más usuales de autonomía:

1. Autonomía liberal o conservadora asociada a la libertad de conciencia, docente o de cátedra. En una sociedad democrática la situación es paradójica: por un lado la defensa individual de la libertad de expresión o de cátedra del docente; pero también lo es que el profesorado forma parte de un proyecto colectivo teóricamente compartido en el que no siempre casan algunas actuaciones de los profesores.

2. Autonomía neoliberal asociada a la competencia, desregulación y privatización. No es otra cosa que la oferta particular que hace cada centro para atraer más clientela; y es bien sabido que son los centros (privados) quienes seleccionan al alumnado con más recursos y de contextos sociales acomodados. Aquí la libertad y autonomía ceden el paso a la desigualdad, y la pedagogía traspasa su protagonismo al marketing y la publicidad.

3. Autonomía innovadora asociada a la diversidad y creatividad pedagógica y organizativa. Se trata de reivindicar la autonomía en el terreno pedagógico y organizativo que evite los mecanismos competitivos, insolidarios y de desigualdad económica y social. Esta autonomía dota al docente de autoridad para organizar de otra manera el conocimiento, la gestión, los tiempos y espacios escolares y la intervención en la elección del profesorado en función del contexto del centro, su proyecto educativo y las innovaciones en curso.

3. Aspectos relevantes del proyecto educativo que favorecen la innovación:

1. Ofrecer una respuesta al alumnado que fracasa y también al que va más aventajado. La escuela pública, innovadora, debe crear las condiciones para despertar expectativas en todo el alumnado. Y a su vez, debe ofrecer igualmente oportunidades de generar expectativas altas en el alumnado con más talento y académicamente más aventajado. Forma parte también de la atención a la diversidad, algo que a veces se olvida y trae como consecuencia un goteo continuo de este tipo de estudiantes hacia la escuela privada. No hay que olvidar que una de las grandezas de la escuela pública es la coexistencia plural y diversa de alumnos de toda condición social y cultural; algo que se pierde cuando se convierte en una escuela sólo para los hijos de los pobres y marginados.

2. Tomar decisiones en torno a la educación en valores y la resolución de conflictos. Una institución democrática requiere un clima de confianza y comunicación que favorezca la cooperación, la negociación y la toma de decisiones por consenso. Uno de los grandes retos es educar en y para el conflicto desde una forma creativa, solidaria y positiva, y no en la clave de vencedores y vencidos.

3. Convertir el centro y sus alrededores en entornos más verdes, saludables y sostenibles. Debemos concienciar a los alumnos sobre educación ambiental y ecológica para hacerles sensibles y respetuosos.

4.Dinamizar la biblioteca escolar para fomentar el hábito lector. Una biblioteca escolar concebida como un centro de recursos multimedia, con espacios y horarios amplios, y accesible a toda la comunidad educativa.

4. Organización escolar, tiempos y espacios:
Los equipos docentes y colectivos innovadores deben tratar de forzar los cambios legislativos para crear organizaciones más ágiles, y tiempos y espacios más flexibles; siempre en función de las nuevas finalidades educativas y no de las viejas rutinas heredadas y enquistadas por la confluencia de intereses entre la razón burocrática del Estado y la razón corporativista del profesorado.

El problema se agrava más en las escuelas masificadas y de gran tamaño con varias líneas del mismo grado. Por eso, hay que reivindicar escuelas pequeñas que favorecen un mayor conocimiento del alumnado, de las familias y del propio profesorado; la convivencia y el trabajo en equipo, la comunicación y la participación. Con equipos docentes comunes, maestros y maestras itinerantes y servicios complementarios de apoyo.

Las pedagogías innovadoras tratan de construir y adaptar el espacio con criterios flexibles que faciliten la comunicación, el trabajo cooperativo y la investigación.

Se precisan espacios físicos, simbólicos, mentales y afectivos, para facilitar el encuentro colectivo y la soledad, el trabajo individual y en equipo. Edificios estéticamente más agradables, espacios grandes y abiertos, pero también rincones; patios, y aulas fuera del aula: bosques, museos, ríos…excelentes escenarios de aprendizaje.

El tiempo escolar, al igual que el espacio, dificulta enormemente la realización de proyectos globalizados o de otro tipo que requieren tiempos flexibles y prolongados.
Pero también aquí pueden establecerse otras lógicas para administrar el tiempo y flexibilizarlo en función de otras propuestas innovadoras: redefinición y distribución del tiempo escolar en función de las necesidades de los proyectos y actividades.

Pero, como en el caso del espacio, también los tiempos educativos se encuentran fuera del aula o por diversas necesidades pueden organizarse también en el hogar. Es el caso, de las Escuelas Familiares Agrícolas donde los alumnos alternan su estudio en la escuela y en su hogar gracias a la participación familiar; o del “Preescolar na casa” donde la educación se imparte en el hogar, donde suelen juntarse varios niños o niñas en función de su proximidad. Esto ocurre en el mundo del circo por ejemplo. Los niños que ya empiezan a ser artistas, tienen que realizar su proceso de aprendizaje en las mismas caravanas donde viven y viajan. Y disponen de un par de profesores que les acompañan para desarrollar íntegramente su educación. Además los grupos son variados en cuanto edades lo que resulta más difícil y exige una adaptación curricular más compleja e innovadora.

EL AULA: interacción, regulación y disciplina.

El orden y la disciplina siempre han estado en el punto de mira de las pedagogías innovadoras. Las clases innovadoras, activas y más complejas necesitan más orden y disciplina que un aula tradicional: aunque naturalmente no se trata del orden autoritario y jerárquico del ordeno y mando, con un profesorado vigilante y un alumnado siempre en silencio, sino de otro orden más profundo y educativo inscrito en el trabajo y comportamiento del alumno y en la asunción de derechos y responsabilidades propias de la convivencia democrática.

viernes, 26 de diciembre de 2008

CAPÍTULO IV: PRÁCTICAS METODOLÓGICAS Y MATERIALES CURRICULARES

En la pedagogía tradicional el método usual es la lección magistral, y el mecanismo de enseñanza y aprendizaje sigue el esquema clásico de exposición-escucha-memorización-repetición. El método es el contenido.

Las pedagogías activas se centran en el alumnado y el método atiende a sus necesidades e intereses más que al contenido. El método se debe de centrar tanto en los modos de enseñar como en los modos de aprender, siempre de una forma particular y personal para cada alumno. Todos los métodos pueden provocar una enseñanza sólida y un conocimiento relevante. El mejor sistema no existe y en cada nivel educativo hay varias maneras de llevar a cabo una buena enseñanza, en función de los objetivos educativos que quieran lograrse.

Las pedagogías innovadoras se centran en la colaboración, cooperación, en la investigación del medio y el trabajo de campo, la investigación-acción, el método científico, el diálogo, etc., metodologías de claro contenido innovador que se utilizan en muchos centros. Pero no hay que rechazar otras fórmulas tradicionales como la lección magistral bien impartida, la lectura silenciosa u otras. La clave radica en saber con qué finalidad se utilizan, con qué frecuencia y en qué contexto.

El profesorado innovador no se ciñe a un método determinado sino que, sobre la práctica, va aplicando estrategias metodológicas diferenciadas.

El siguiente cuadro refleja el decálogo del profesor de matemáticas Pedro Puig Adam (1960, pág. 157) que plasma los puntos de la renovación metodológica, que sirve como modelo hoy en día.






Cualquier método innovador ha de tener en cuenta tres criterios educativos como son la curiosidad, el error y la memoria, para lograr cierta efectividad.


1.La curiosidad como punto de partida. No hay posibilidad de aprendizaje sin ilusión, deseo y motivación, cualidades que se adquieren en el entorno familiar y escolar y gracias a la manera de ser y enseñar del profesor. La curiosidad refuerza la seguridad y autoestima, el aprender a mirar, analizar y comprender.


2.Pedagogía del error. Componente esencial en el proceso educativo, ya que el error es una fuente valiosa de información y un punto de partida para nuevos aprendizajes. De ahí la importancia que tiene la repetición orientada de tareas tales como el rehacer y reescribir textos para que el alumnado pueda ir modificando errores anteriores y avanzando en el aprendizaje. En muchos casos, lamentablemente, el error no es motivo de aprendizaje sino de humillación y penalización por eso se le tiene tanto temor. La pedagogía del error, no se centra por tanto en la competitividad y en el sistema de exámenes y test que derivan hacia el éxito y fracaso escolar. Una de las maneras de trabajar mejor el error es la evaluación continua de tipo cualitativo y formativo, donde se detectan los errores y se orienta a los alumnos para superarlos.


3.La memoria comprensiva. Desde diversas perspectivas se critica la pérdida de protagonismo de la memoria en el aprendizaje para el desarrollo de la inteligencia. En las pedagogías tradicionales se trabaja la memoria mediante almacenamiento por embudo lo que hace que se acumule la información de forma pasiva, sin asimilación ni comprensión y únicamente repitiendo mecánicamente y recitando. Otra cosa es que haya que memorizar mecánica y necesariamente, tras entender un concepto, una poesía, un guión…nada que ver con la memorización tediosa e inútil de enciclopedias y libros de texto.

Existen bastantes evidencias de que la memorización es más sólida cuánto más activo e interesante se hace el aprendizaje y mayor es la participación del alumnado, como por ejemplo mediante el aprendizaje por descubrimiento, la investigación del medio o los proyectos de trabajo.


RECURSOS Y MATERIALES:


Libro de texto. El libro de texto es el recurso más utilizado de todos los tiempos y en todos los países. La influencia que tiene sobre el profesorado es enorme en los sectores más tradicionales, menos creativos o que no quieren complicarse la vida. Les propone una gran seguridad y les resuelve todo tipo de dudas y problemas, aunque también supone una des cualificación del trabajo docente y una pérdida de su poder y autonomía. El libro de texto es muy criticado por las pedagogías innovadoras y se recoge en el siguiente cuadro.





RECURSOS Y MATERIALES:

Libro de texto. El libro de texto es el recurso más utilizado de todos los tiempos y en todos los países. La influencia que tiene sobre el profesorado es enorme en los sectores más tradicionales, menos creativos o que no quieren complicarse la vida. Les propone una gran seguridad y les resuelve todo tipo de dudas y problemas, aunque también supone una des cualificación del trabajo docente y una pérdida de su poder y autonomía. El libro de texto es muy criticado por las pedagogías innovadoras y se recoge en el siguiente cuadro.

Recursos y materiales alternativos. La educación integral y la adquisición del conocimiento global y complejo en la era de la información requiere la presencia de diferentes fuentes de información, lo que conlleva mucho tiempo de preparación y coordinación pero que resulta altamente gratificante y productivo para el aprendizaje escolar. Estos recursos se encuentran en cuantos lugares se genera actividad, experiencia y conocimiento. Destacamos los libros de todo tipo (literatura, monografías y biografías, obras de referencia…); medios de comunicación y multimedia (lectura y comentario de las noticias de prensa, diarios y revistas, lectura crítica, etc.) y otros materiales que nacen o llegan al centro como son los propios materiales elaborados por los docentes o por los propios alumnos.



OPINION PERSONAL:

Me ha gustado mucho estos dos capítulos del libro, el 4 más que el tercero, por ser éste bastante extenso y más complejo y enrevesado que el siguiente. Pero creo que es un libro interesante del que vamos a aprender muchas cosas que nos ayudarán en nuestro trabajo como docentes.