domingo, 28 de diciembre de 2008

CAPITULO V: PROYECTO EDUCATIVO, AUTONOMÍA PEDAGÓGICA Y ORGANIZACIÓN ESCOLAR

1. Sentido, carácter y requisitos mínimos de un proyecto educativo
PROYECTO EDUCATIVO: sentido carácter y requisitos mínimos (sobre todo para la escuela pública)

Un proyecto educativo innovador expresa finalidades y esperanzas en el futuro; objetivos globales y relativos a la personalidad del alumnado, su desarrollo social y sus aprendizajes; concepciones sobre la convivencia y la manera de afrontar los conflictos…

Un proyecto innovador para la escuela pública ha de ser inclusivo e integrador de todo tipo de alumnado, sea cual sea su “nivel”, necesidades y expectativas educativas.

El proyecto requiere tiempo, reflexión, y consensos obtenidos a partir de coincidencias y divergencias. Ahí está la clave: como enriquecerse a partir del contraste y del diálogo y no del enfrentamiento; y cómo ser capaces de subrayar lo que une por encima de lo que separa.
2. Autonomía como elemento de diversidad positiva e innovación

Hay 3 tipos más usuales de autonomía:

1. Autonomía liberal o conservadora asociada a la libertad de conciencia, docente o de cátedra. En una sociedad democrática la situación es paradójica: por un lado la defensa individual de la libertad de expresión o de cátedra del docente; pero también lo es que el profesorado forma parte de un proyecto colectivo teóricamente compartido en el que no siempre casan algunas actuaciones de los profesores.

2. Autonomía neoliberal asociada a la competencia, desregulación y privatización. No es otra cosa que la oferta particular que hace cada centro para atraer más clientela; y es bien sabido que son los centros (privados) quienes seleccionan al alumnado con más recursos y de contextos sociales acomodados. Aquí la libertad y autonomía ceden el paso a la desigualdad, y la pedagogía traspasa su protagonismo al marketing y la publicidad.

3. Autonomía innovadora asociada a la diversidad y creatividad pedagógica y organizativa. Se trata de reivindicar la autonomía en el terreno pedagógico y organizativo que evite los mecanismos competitivos, insolidarios y de desigualdad económica y social. Esta autonomía dota al docente de autoridad para organizar de otra manera el conocimiento, la gestión, los tiempos y espacios escolares y la intervención en la elección del profesorado en función del contexto del centro, su proyecto educativo y las innovaciones en curso.

3. Aspectos relevantes del proyecto educativo que favorecen la innovación:

1. Ofrecer una respuesta al alumnado que fracasa y también al que va más aventajado. La escuela pública, innovadora, debe crear las condiciones para despertar expectativas en todo el alumnado. Y a su vez, debe ofrecer igualmente oportunidades de generar expectativas altas en el alumnado con más talento y académicamente más aventajado. Forma parte también de la atención a la diversidad, algo que a veces se olvida y trae como consecuencia un goteo continuo de este tipo de estudiantes hacia la escuela privada. No hay que olvidar que una de las grandezas de la escuela pública es la coexistencia plural y diversa de alumnos de toda condición social y cultural; algo que se pierde cuando se convierte en una escuela sólo para los hijos de los pobres y marginados.

2. Tomar decisiones en torno a la educación en valores y la resolución de conflictos. Una institución democrática requiere un clima de confianza y comunicación que favorezca la cooperación, la negociación y la toma de decisiones por consenso. Uno de los grandes retos es educar en y para el conflicto desde una forma creativa, solidaria y positiva, y no en la clave de vencedores y vencidos.

3. Convertir el centro y sus alrededores en entornos más verdes, saludables y sostenibles. Debemos concienciar a los alumnos sobre educación ambiental y ecológica para hacerles sensibles y respetuosos.

4.Dinamizar la biblioteca escolar para fomentar el hábito lector. Una biblioteca escolar concebida como un centro de recursos multimedia, con espacios y horarios amplios, y accesible a toda la comunidad educativa.

4. Organización escolar, tiempos y espacios:
Los equipos docentes y colectivos innovadores deben tratar de forzar los cambios legislativos para crear organizaciones más ágiles, y tiempos y espacios más flexibles; siempre en función de las nuevas finalidades educativas y no de las viejas rutinas heredadas y enquistadas por la confluencia de intereses entre la razón burocrática del Estado y la razón corporativista del profesorado.

El problema se agrava más en las escuelas masificadas y de gran tamaño con varias líneas del mismo grado. Por eso, hay que reivindicar escuelas pequeñas que favorecen un mayor conocimiento del alumnado, de las familias y del propio profesorado; la convivencia y el trabajo en equipo, la comunicación y la participación. Con equipos docentes comunes, maestros y maestras itinerantes y servicios complementarios de apoyo.

Las pedagogías innovadoras tratan de construir y adaptar el espacio con criterios flexibles que faciliten la comunicación, el trabajo cooperativo y la investigación.

Se precisan espacios físicos, simbólicos, mentales y afectivos, para facilitar el encuentro colectivo y la soledad, el trabajo individual y en equipo. Edificios estéticamente más agradables, espacios grandes y abiertos, pero también rincones; patios, y aulas fuera del aula: bosques, museos, ríos…excelentes escenarios de aprendizaje.

El tiempo escolar, al igual que el espacio, dificulta enormemente la realización de proyectos globalizados o de otro tipo que requieren tiempos flexibles y prolongados.
Pero también aquí pueden establecerse otras lógicas para administrar el tiempo y flexibilizarlo en función de otras propuestas innovadoras: redefinición y distribución del tiempo escolar en función de las necesidades de los proyectos y actividades.

Pero, como en el caso del espacio, también los tiempos educativos se encuentran fuera del aula o por diversas necesidades pueden organizarse también en el hogar. Es el caso, de las Escuelas Familiares Agrícolas donde los alumnos alternan su estudio en la escuela y en su hogar gracias a la participación familiar; o del “Preescolar na casa” donde la educación se imparte en el hogar, donde suelen juntarse varios niños o niñas en función de su proximidad. Esto ocurre en el mundo del circo por ejemplo. Los niños que ya empiezan a ser artistas, tienen que realizar su proceso de aprendizaje en las mismas caravanas donde viven y viajan. Y disponen de un par de profesores que les acompañan para desarrollar íntegramente su educación. Además los grupos son variados en cuanto edades lo que resulta más difícil y exige una adaptación curricular más compleja e innovadora.

EL AULA: interacción, regulación y disciplina.

El orden y la disciplina siempre han estado en el punto de mira de las pedagogías innovadoras. Las clases innovadoras, activas y más complejas necesitan más orden y disciplina que un aula tradicional: aunque naturalmente no se trata del orden autoritario y jerárquico del ordeno y mando, con un profesorado vigilante y un alumnado siempre en silencio, sino de otro orden más profundo y educativo inscrito en el trabajo y comportamiento del alumno y en la asunción de derechos y responsabilidades propias de la convivencia democrática.

No hay comentarios: